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Rosa de Jericó, 1 Unidad - Plameca

Plameca

Producto nuevo

La Rosa de Jericó es una planta procedente del desierto, con gran resistencia a la desecación, utilizada tracicionalmente con fines mágicos y adivinatorios.

Atrae la suerte y absorbe las energias negativas

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Rosa de Jerico Plameca. Planta procedente del desierto con gran resistencia a la desecación. Utilizada para predecir el tiempo y atraer prosperidad y suerte en el hogar.

Esta planta tiene la capacidad de sobrevivir a periodos largos de sequía y es por este motivo por el que se la llama planta de la resureccion, porque tras secarse y aparentemente estar muerta puede ser resucitada simplemente hidratandola de nuevo.

Cuando la autentica rosa de Jerico se seca pierde las hojas y sus ramas se enrroscan hacia el centro de la planta formando una bola. En el interior de esta bola permanecen las semillas en espera de la nueva temporada de lluvias. Cuando las lluvias vuelve a aparecer la planta se desenrrosca y la semillas son arrastradas por la lluvia donde germinaran. A la rosa de Jerico se le otorgan ciertos poderes desde hace siglos siendo los primeros documentados en Jerico 2000 años antes de Cristo. Algunos de estos poderes o usos mágicos son los siguientes: Habilidad de tranformar la energia negativa en posiva. Bendicion para el hogar.

Composición:

Rosa de Jericó 100%.

Modo de empleo:

La Rosa de Jericó debe ponerse en un platillo hondo con agua.

La rosa de Jericó comenzará a abrirse poco a poco durante las próximas horas, hasta desplegar por competo sus ramitas. Puedes acompañarla mientras se abre y disfrutar de un espectáculo único, viéndola despertar a la vida.

Se deja tres días en la misma agua sin cambiársela.

Puede ocurrir y es normal, que en estos tres días encuentres el agua turbia, sucia o con un fuerte olor. Aún así , no deberás cambiarle el agua en estos tres días.

Al cuarto día, tira el agua y enjuaga la Rosa muy delicadamente, y también el plato, que volverás a llenar de agua para depositar la planta otra vez.

Durante los próximos cuatro días, enjuagar la rosa y cambiará el agua diariamente.

En su primer contacto con el agua, incluso después de años, la rosa de Jericó aprovecha para desprenderse de sus esporas, como lo haría encontrándose en su medio natural (desiertos, estepas). La reacción que se produce en algunas de ellas como resultado de la mezcla de las esporas con el polvo acumulado, la tierra, etc y el agua, puede generar una especia de pelusilla o puntos blancos. Si esto se produce, elimina con sumo cuidado todas las impurezas ayudándote de un bastoncillo de algodón humedecido.

Al séptimo día la Rosa habrá cumplido su proceso de limpieza y adaptación a su nuevo entorno, quedando preparada para recibir las peticiones que le hagas. A partir de ese momento, ya podrás disfrutar de su Rosa de Jericó y hacerle peticiones si lo deseas.

Presentación:

Bolsa con una Rosa de Jericó

Incluye oración

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